Cuarterías: claroscuros de una Perla

El 45 por ciento de los apartamentos en el antiguo hotel Roma posee un área habitacional por persona entre 4 y 8 m2, y los más críticos pertenecen a personas de la tercera edad. Foto: Zulariam Pérez Martí / 5 de Septiembre.

Las decadentes fachadas lo anuncian: las cuarterías tienen tanta vejez que mueren. De sus paredes emana la humedad y cuela por el olfato más resistente; conocer sobre su estado constructivo implica adentrarse en cada cuarto, barbacoa o vericueto, que aun inhabitables, acogen a varias familias. Huele, desde que entras, a desidia.

A pesar de las intenciones del Gobierno y las direcciones de Vivienda en el territorio para erradicar esta tipología de construcción urbana, en la provincia de Cienfuegos se registran cerca de 400, la mayoría de ellas en la ciudad cabecera y en el Centro Histórico Urbano (CHU).

Durante el último quinquenio, los planes de inversión en estos inmuebles han descendido notablemente, mientras su estructura se deteriora. “Llegamos a tener un nivel de ejecución tremenda, pero debimos parar…”, explica Marlene López Manzano, especialista del Departamento de Conservación de la Dirección Provincial de la Vivienda.

Anabel Marrero Manresa cubrió su techo con nylon para que no se le mojaran las camas con agua albañal del segundo piso. Foto: Zulariam Pérez Martí / 5 de Septiembre

UN PASAJE, MILES DE HISTORIAS

Amada Cabrera Rodríguez es una jubilada que hace 30 años desea mejorar su casa. Hoy debe meter sus pies en una palangana para bañarse, o toda el agua caería sobre la cama de la vecina del primer piso. “Cualquier día el baño se va completo, miren el hueco, es tremendo”. Desde abajo, una voz dice: “Amada, te estoy oyendo. ¿Quiénes están ahí?”.

El último estudio de la Dirección Provincial de Vivienda, en 2010, revela que 73 cuarterías estaban en mal estado técnico, mientras que unas 168 presentaban condiciones regulares. A partir de esta fecha no se han realizado otras evaluaciones en el fondo habitacional de Cienfuegos y todas las “ayudas” que han salido de esta entidad para los llamados “pasajes”, se basan en ese diagnóstico. ¿Trabajo a ciegas?

Un recorrido por el CHU evidencia que la realidad va más allá de esas estadísticas. “Hace siete años que nos dieron puertas, ventanas y un poco de cemento para arreglar los cuartos. Al principio venía una brigada de mantenimiento, luego despareció y nos explicaron que todo el mundo estaba preso por desvío de materiales de la construcción. La entrada a la cuartería ofrece peligro de derrumbe, incluso han ocurrido accidentes y no pasa nada”, explica Alina Leandro Quintana, residente en la calle 27 No. 5607, e/ 56 y 58, pasaje que, según datos de Vivienda, está evaluado de bien, aunque su portal esté apuntalado, y algunas áreas, sin techo totalmente.

En 4 mil 482 cuartos viven como mínimo 13 mil 400 cienfuegueros, la mayoría hacinados y en condiciones desfavorables en relación con el resto de la población. Antiguamente se les llamaba Casas de Vecindad y fueron sitios donde encontraron refugio trabajadores portuarios, de servicios, emigrantes y personas con salarios muy bajos.

“Las cuarterías de Cienfuegos tienen un estado técnico muy malo, es imposible que podamos empezar una y terminarla en el año, si tomamos en cuenta que las familias siguen viviendo dentro y no contamos con toda la fuerza de trabajo. El problema fundamental es el avanzado deterioro de estas y debemos partir desde cero”, reconoce Luis Manuel Pileta Lores, jefe del Departamento Técnico de la Dirección Municipal de la Vivienda.

Estos inmuebles pertenecen al fondo habitacional del Estado, por lo que la responsabilidad del mantenimiento y remodelación cae en sus manos. “Hace 29 años vivo aquí y las ejecuciones constructivas han sido mínimas; por ejemplo, repararon el pasillo cuando estaba casi al caerse, no lo hicieron nuevo, sino que lo apuntalaron”, dijo una vecina del antiguo hotel Roma, donde actualmente viven 33 núcleos familiares en condiciones críticas.

La Constitución de la República de Cuba, en su Capítulo I: Fundamentos Políticos, Sociales y Económicos del Estado, artículo 9no., legitima que “el Estado trabaja por lograr que no haya familia que no tenga vivienda confortable”, sin embargo, todavía queda mucho por hacer.

En las reparadas, los inquilinos sienten una notable diferencia. Foto: Zulariam Pérez Martí / 5 de Septiembre

FINALES ¿FELICES?

Para la Oficina del Conservador de la Ciudad existen registradas 121 cuarterías en sus demarcaciones patrimoniales, sin embargo, Vivienda Provincial solo declara 97 en el Centro Histórico Urbano. ¿Deslices estadísticos?

“Nuestra oficina es un apéndice del gobierno y por lo tanto no podemos invertir ni maniobrar sobre los inmuebles. Nosotros proponemos estrategias para mudar a las personas de las cuarterías a edificios que tengan espacios funcionales”, aseguró la arquitecta Patricia Castro Vega, jefa del Plan Maestro de esa entidad, el cual tiene la intención, entre otras acciones, de eliminar las cuarterías desde el centro a la periferia.

A partir de 2017 llegó una disposición de la Dirección General de la Vivienda en Cuba, según explica Marlene López Manzano, donde se establece que el departamento de Conservación dejaría de asumir la erradicación de cuarterías y ahora pasaría al de Inversiones, donde también se atienden a los damnificados de ciclones.

En este sitio iría el contador, pero todavía Vivienda no ha entregado la propiedad a algunos vecinos de la cuartería en la avenida 50 e/25 y 27. Foto: Zulariam Pérez Martí / 5 de Septiembre

¿Resultado? En el plan de 2018 no incluyeron ninguna, porque el presupuesto ya estaba aprobado desde el año anterior y no se planificó, además, ahora lo que antiguamente llevaba una sola oficina, dependerá de la armonía entre dos departamentos.

Al decir de Adolfo Martínez Hernández, subdirector del departamento técnico de la Dirección Provincial de la Vivienda, en 2018 no se ha trabajado en ninguna cuartería. Sin embargo, Pileta Lores, del municipio, declara a la prensa que están accionando en 23, “quince cuarterías por el programa de intervención y ocho para su erradicación”.

En los últimos tres años se han eliminado 27, y con ello, el Gobierno ha devuelto el confort a estos cienfuegueros. “Estaba destruido y mejoraron mucho las condiciones. Quedó fuerte, bonito, bien hecho. Lo malo es que todavía no tenemos la propiedad y algunos no hemos podido sacar la libreta ni tener contador para la electricidad en la casa”, dijo Luzmary Muñoz Rodríguez, de la avenida 50, entre 25 y 27.

Cuando uno traspasa la puerta de una cuartería, tal parece como si entrara a un mundo surrealista, detenido en el tiempo. Estructuras envejecidas, nailon que cubre el techo para que el agua del vecino no caiga sobre la cama, escaleras mutiladas por la indisciplina social, techos apuntalados, pasillos con sábanas a la vista de todos. Cuando uno traspasa, siente que hay cosas que nunca llegaron.

Las dos cuarterías de Pepito Tey no cuentan con servicio sanitario y tienen condiciones de insalubridad. Foto: Juan Ariel Toledo Guerra / 5 de Septiembre

(Tomado de 5 de Septiembre)

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Blog de estudiantes de Periodismo. “Odio la pluma que no vale para clavar la verdad en los corazones y sirve para que los hombres defiendan lo contrario de lo que les manda la verdadera conciencia, que está en el honor, y nunca fuera de él”. José Martí

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