Foto: Parrandas de Remedios (Tomada de Cubadebate)
Decepción. Eso fue lo que sentí cuando mis compañeros comentaban el accidente ocurrido este fin de año en las parrandas de Zulueta. Traté de recordar si la prensa había informado sobre este y, realmente, aunque lo acontecido en Remedios recibió una amplia cobertura, no pude hallar nada sobre el segundo siniestro.
Sé que es un tema complicado. Sé que la investigación está en marcha. Sé que afortunadamente no ocasionó los mismos daños humanos que Remedios. Sin embargo, no comprendo cómo puede omitirse en nuestros medios de prensa un hecho de tal importancia.
Y sí, importa. Nos importa a todos porque hubo heridos. Nos afecta a todos porque se repitió una negligencia enorme y terrible. Nos interesa a todos porque el accidente de Zulueta ya ocurrió, no va a corregirse ignorándolo, y sin una versión oficial habrá que conformarse con las informaciones transmitidas de boca en boca o por medios digitales de dudosa procedencia.
Escribir sobre Zulueta no implica vender una historia morbosa o caer en la crónica roja. Por el contrario, debe significar una oportunidad para contar la verdad desde un enfoque transparente y responsable.
https://medium.com/horizontes/el-que-juega-con-fuego-a2e7f7be1191




Dejar una contestacion