Al sur

Día tras día, muere y renace el género humano. Muere en cada llanto, en cada desilusión, en cada vacío… muere en vida. Renace en cada amanecer, en cada abrazo sincero, en cada nuevo sueño… renace con las esperanzas. Y nace y muere, y muere y nace, y en cada nacimiento reaparece la zozobra de caminar sin dirección, sin destino.

Carentes de toda brújula, no entendemos que las épocas no cambian por las grandes figuras y los ardientes discursos que la historia archiva. Ignoramos que el futuro se hace o deshace a diario, en los actos más que en las palabras y las ideas; en la gente común más que en los héroes y villanos que nunca lo son del todo.

Somos el antónimo de lo absoluto, la perfecta mezcla entre bondad y maldad. Como la oscuridad es parte de la luz, así también nuestras medias verdades son medias mentiras.

Caminar sin camino es difícil y más cuando la brújula apunta siempre al Norte. Parece que no nos queda remedio. Nosotros, los nadie, somos el mudo rezago de lo que nunca llegará a ser. Lo bueno viene siempre del Norte. Pero no olvidemos que, cuando los chinos inventaron la primera brújula, su aguja apuntaba al Sur.

Sobre Neilán Vera Rodríguez 11 Artículos
Soy lo que ves y lo que digo. Joven, hereje, revolucionario... y cubano, por supuesto. Estudio Periodismo en Santa Clara. Administro este blog.

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