Por: Miguel Ángel Castiñeira García
“Cantar al dolor y a la tristeza resulta necesario. No obstante, cada vez que el creador se va a adentrar en las desdichas humanas, debe buscar la manera de salir a flote en su micro-mundo de ficción y concluir la idea de manera esperanzadora”. Pienso en ello mientras, con la computadora encendida, me exprimo el cerebro para ver si puedo escribir algo sobre el inicio del curso.
Lo confieso, me ha resultado imposible la tarea. No logro concentrarme en los detalles ni encuentro la manera correcta de enfocar el trabajo. Primer año poco a poco va moldeándose a la forma de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas: organizan salidas, asisten a las recreaciones en la Casa de la FEU, se sientan hasta las tantas de la madrugada a sincerarse en el Parque de las Mentiras, conocen gente. Es así para muchos y no para todos.

El resto me mira, casi sin querer. En sus ojos reconozco el insipiente boceto de lo que será un gran oleo dentro de varios días, semanas o, tal vez, meses. La impaciencia, el miedo al futuro y a las posibles confrontaciones que éste nos deparará forman parte de cada uno de sus trazos. Los imagino en el mutismo de sus respectivas literas, enfrentándose a las cualidades de los nuevos compañeros; sorprendiéndose por las maneras de pensar de la juventud cubana, el relevo; extrañando a todo pulmón los más insignificantes detalles de su anterior cotidianidad; buscando cualquier excusa para abandonar el barco y dejarlo marchar para siempre.
Joven estudiante que vuelves a ser el novato de la escuela, la vida retorna infinidad de veces y tú sigues respirando las mismas incertidumbres. No estás solo, hay otros que comenzaron la universidad con el pie izquierdo—sin olvidar a los que ya lo hicieron y a los que lo harán en cursos posteriores.
Solo con hacer algunas preguntas a los más veteranos, podrás comprobar la veracidad de mi afirmación. Ellos, hoy, son el ejemplo… como lo serás tú dentro de varios días, semanas o, tal vez, meses. Si no me crees, ya lo harás.



Me encanto
Cuánto me alegro! Saben que pueden colaborar si lo desean. Este blog, de alguna manera, es la continuación de BK2. Un saludo para los estudiantes del IPVCE «Cándido González» de Ciego de Ávila